Hay algo mágico en contemplar el cielo rodeado de un grupo de amigos. Ya sea una estrella fugaz, un eclipse o… un globo espía chino. Al parecer, precisamente eso estaban haciendo diversos grupos de personas cerca de Myrtle Beach, en Carolina del Sur, el pasado 4 de febrero.
El aire era festivo, pero imbuido de cierta angustia. El artefacto, a pesar de volar a gran altitud, era visible a simple vista. De repente, se escuchó un estruendo, y se vio una columna de humo en el cielo. La esfera blanca, convertida ahora en una especie de clínex usado, empezó a caer. La fiesta había terminado.
El globo espía chino llevaba varios días sobrevolando Estados Unidos y ha provocado una crisis diplomática entre las dos potencias. El viernes, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, cancelaba la que hubiera sido la primera visita de un miembro de la Administración Biden a Pekín.
Que las grandes potencias se espían mutuamente es de sobra conocido, pero las actividades de espionaje en sí, son, por supuesto, clandestinas. Y, sin embargo, eso no quita que vayan rodeadas de un cierto —y curioso— protocolo. ¿Qué decide si un determinado acto de espionaje es “aceptable” o no? Lo ignoro, per
El actor Alec Baldwin está metido en un serio problema. En octubre de 2021, durante el rodaje de Rust, apuntó un arma cargada a la directora de fotografía de la película, Halyna Hutchins. Tras efectuarse un disparo, Hutchins resultó herida y, al poco rato, trágicamente, murió.
La fiscal del distrito de Santa Fe, Mary Carmack-Altwies, que se hizo cargo del caso, aseguró desde el principio que no descartaba abrir una causa penal. Hace unos días se confirmaba tal posibilidad, con el anuncio de que Baldwin y la armera del rodaje, Hannah Gutierrez-Reed, serían acusados de homicidio involuntario.
La inmensa mayoría, creo, tenemos claro que Baldwin no quería matar a nadie. Pero al actor se lo acusa de homicidio involuntario, así que la cuestión no es esa. La clave está en dilucidar si Baldwin provocó la muerte de Hutchins al actuar de manera negligente. Una cuestión que se complica por el hecho de que Baldwin era también el productor de la película.
Como informaba Associated Press el pasado 2 de febrero, en unas semanas el actor deberá comparecer ante la jueza. Sus abogados probablemente argumenten que a Baldwin le habían asegurado que el arma homicida no estaba cargada. Si el juicio se guia
Quién sabe cuándo el extremismo religioso comenzó a envenenar la mente de Yassine Kanjaa. A juzgar por las declaraciones en los medios, de su compañero de piso, no hace tanto. Al parecer, el joven marroquí empezó a cambiar hace aproximadamente dos meses. Se dejó barba y empezó a rezar. Hasta ahí, bien. Pero, según parece, comenzó a actuar de forma agresiva. Golpeó a uno de sus compañeros de casa. A un joven que iba por el piso lo amenazó con cortarle el cuello con un machete. Veía a todo el mundo como “infiel”.
Lo peor estaba por llegar. El pasado miércoles, 25 de enero, fue expulsado de la parroquia de San Isidro, en Algeciras, tras increpar a los feligreses. Pasadas las 7 de la tarde volvió, con un enorme machete, e hirió al párroco, el padre Antonio. Después se dirigió a la iglesia de Nuestra Señora de la Palma, donde, tras sembrar el pánico, asesinó al sacristán Diego Valencia. Momentos después fue detenido por la policía, sin ofrecer resistencia.
Las autoridades, en base a la evidencia obtenida hasta ahora, investigan lo ocurrido como un ataque yihadista. Se cree que el terrorista actuó solo. Dice la policía que Kanjaa no estaba en su “radar”, pero que el análisis de sus redes s
Qué problema tan terco, el del paro juvenil en nuestro país. Llevamos décadas arrastrándolo. Según datos publicados el pasado 26 de enero por el Instituto Nacional de Estadística, a finales de 2022, la tasa de paro juvenil en España se situó en el 29,26%, una cifra que prácticamente dobla la media europea.
En parte, me sorprende que esta cifra siga siendo tan obstinadamente alta, porque, en las últimas décadas, España ha logrado reducir enormemente el abandono escolar temprano: en los años 90, la cifra llegó a superar el 35%; en 2008, había bajado al 25%; y, en 2022, había caído hasta un 13,9%, una tasa ya mucho más en línea —aunque todavía superior— con la media europea, cercana al 10%.
Si el problema ya no está en el abandono escolar, ¿dónde está ahora? La mayoría de expertos apunta a los estudios de formación profesional. No están alineados, aseguran, con lo que demanda el mercado laboral. Un diagnóstico que, la verdad, me parece casi tan viejo como el problema en sí.
Reconozco que a veces soy bastante crítica con el nivel de la educación en España. E imagino que los expertos tienen parte de razón. Sin embargo, cuesta trabajo creer que los responsables de la formación profesional d
Si pude ver más lejos es porque me subí a hombros de gigantes. Una famosa frase de Isaac Newton —al parecer, parafraseando al filósofo Bernard de Chartres— que ilustra muy bien la naturaleza acumulativa de la ciencia. Los centros del saber humano se caracterizan, desde hace siglos, por poner vastos repositorios de documentación a disposición de sus investigadores. Como la legendaria biblioteca de Alejandría.
Las grandes bibliotecas siguen existiendo, por supuesto. Y, sin embargo, en la actualidad, gran parte del conocimiento humano se encuentra disponible en Internet. ¡Cualquier persona, desde cualquier lugar del mundo, puede acceder a los últimos avances científicos a través de un simple clic! ¡Qué maravilla!
Bueno, sí, con una pequeña salvedad: con bastante frecuencia, para acceder a los artículos de investigación más recientes… hay que pagar. Y mucho. Y si no, que se lo pregunten a las universidades españolas. Como contaba elDiario.es el pasado 29 de enero, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y las universidades españolas se van a gastar 170 millones de euros en cuatro años para leer y publicar artículos en las revistas científicas de cuatro grandes editoriales: Els