Algunas normas son más fáciles de cumplir que otras. Fácil de cumplir es, por ejemplo, la norma que desde el pasado 8 de febrero acaba con la obligatoriedad de la mascarilla en el transporte público español. Omnipresente desde mayo de 2020, el miércoles pasado, a primera hora de la mañana, la mascarilla había casi desaparecido. Ya era difícil encontrar a un solo conductor o pasajero con ella puesta.
Este trozo de tela o de celulosa es uno de los últimos recuerdos de algo que hoy nos parece un mal sueño, pero que fue real: la pandemia de coronavirus. El Covid ha matado casi a 120.000 personas en España y a cerca de siete millones en todo el mundo. La mascarilla ha sido un poderoso aliado contra la enfermedad, un aliado cuyos méritos quizá han pasado algo inadvertidos por el éxito de la vacunación masiva.
Pero la mascarilla llegó a convertirse en un objeto cotidiano y, para algunos, en parte de la identidad personal. Muchos menores se resistieron a quitársela cuando dejó de ser obligatoria en los colegios. Los chavales habían pasado de la niñez a la adolescencia con la mascarilla puesta y les daba vergüenza que sus compañeros les vieran la cara.
Un portal polaco, OmniCalculator, especia
Decidió posar desnudo en un cartel electoral. Tenía solo 26 años y fue un método efectivo: aquella semana del año 2006, toda España conoció al joven abogado Albert Rivera, que se presentaba a las elecciones regionales catalanas al frente de una nueva formación llamada Ciudadanos. En su origen, en una Cataluña que ya por aquellos años vivía tensiones independentistas, este partido se definía como español, progresista y antinacionalista.
Su ascenso fue paralelo al de otra formación nueva, netamente de izquierdas: Podemos. Ambas habían nacido para acabar con el bipartidismo que, desde la consolidación de la democracia, en 1982, repartía el poder sucesivamente entre el PSOE, socialdemócrata, y el PP, conservador. Tanto Ciudadanos como Podemos, aunque en órbitas distintas, promovían la necesidad de regenerar las instituciones y reformar leyes ya caducas.
Pasaron los años y Ciudadanos fue creciendo. Extendiéndose por otras regiones de España y demostrando flexibilidad, llegó a alcanzar con el PSOE un pacto de gobierno que finalmente no fructificó. Aun así, en abril de 2019 obtuvo su mejor resultado en unas elecciones generales: 57 diputados. Solo un mes después, en mayo, España celebró com
Confieso que mi madre, ordenando hace muchos años mi habitación de adolescente, encontró en un cajón una loncha reseca de fiambre. No es que yo atesorase la loncha; más bien se me debió caer de algún sándwich, pero el caso es que ahí estuvo durante semanas. También confieso que, todavía hoy, lucho contra un exagerado apego a los objetos: me cuesta deshacerme de ropa, adornos, papeles… De alguna manera, a todo le acabo tomando una especie de cariño. Casi cualquier objeto me reconforta.
Esa es, curiosamente, la base del llamado ‘método KonMari’, sintetizado por la célebre gurú japonesa del orden doméstico, Marie Kondo: hemos de conservar solo aquellos objetos que nos causan alegría o alguna forma de bienestar (tokimeku, en japonés). Cuando en 2011 lanzó su libro superventas La magia del orden –traducido a más de 30 lenguas– millones de personas nos sentimos juzgadas: nuestros hogares no podían compararse al de esta menuda mujer que hoy tiene 38 años, un tercer hijo nacido en abril de 2021 y nuevas prioridades. "Mi casa está desordenada, pero el modo en que paso el tiempo es el adecuado para mí en este momento y en esta etapa de mi vida", declaró en una reciente entrevista promocional
En la jerga de los casinos se suele decir aquello de que “la banca siempre gana”. En el caso de la gran banca española, en 2022 ese refrán ha sido más cierto que nunca. Los beneficios se han disparado un 28% hasta los 22.400 millones de dólares. Los dos principales bancos, el Santander y el BBVA, suman 17.200 millones.
El anuncio de estas cifras mareantes coincide con la entrada en vigor, el pasado 3 de febrero, de dos nuevas tasas. Una para los bancos y otra para las empresas energéticas. Los primeros deberán pagar un 4,8% de los ingresos que obtengan por el cobro de intereses y comisiones (siempre que ingresen más de 860 millones de dólares). Las segundas –las empresas de energía–, deberán pagar un 1,2% de sus ingresos si facturan más de 1.075 millones de dólares.
El julio pasado, cuando se anunció la futura creación de estos impuestos, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, afirmó que el Gobierno quería evitar que los hogares pagasen “como siempre, las consecuencias de una crisis", en referencia a los efectos que la invasión rusa de Ucrania está teniendo sobre los intereses de las hipotecas, sobre los precios de la energía… y los precios de todo lo demás.
Las nuevas tasas fu
De niño, desde mi casa podía bajar al pueblo paseando. Iba al colegio, hacía pequeños recados, veía a mis amigos… y me parecía lo más normal del mundo. Hoy soy consciente de aquel privilegio. Es terrible la sensación de estar malgastando la vida encerrado en un coche en mitad de un atasco de tráfico. Esa enorme pérdida de tiempo diaria genera, además, emisiones contaminantes. Así que, a la vez que malgastamos nuestras vidas encerrados en un coche, las acortamos respirando veneno.
Por eso es tan atractivo el llamado ‘modelo de la ciudad de un cuarto de hora’. Según esta teoría, desarrollada en Francia a lo largo del siglo XX, el modo de vida ideal es aquel en el que tenemos a una distancia de 15 minutos andando todos los servicios esenciales: farmacia, médico, mercado, escuelas, parques, ocio… Este modelo de ciudad es el que defiende el Grupo de Liderazgo Climático C40, formado por 40 ciudades del mundo, entre ellas, Oxford, en Reino Unido. En ese país, los ciudadanos pierden 73 horas al año en atascos de tráfico, según el último estudio de la consultora de análisis del transporte INRIX.
Tanto la ciudad universitaria de Oxford, con 150.000 habitantes, como el condado al que pertenece,