El alcalde electo de Nueva York es un hombre de 34 años, legislador estatal, socialista y musulmán. Su nombre, como sabréis, es Zohran Mamdani. E imagino que los estudiosos de las campañas políticas estarán analizando durante un tiempo cómo un oscuro candidato con tan pocos apoyos económicos e institucionales pudo realizar tal proeza.
Hablando de campañas políticas, algo sabrá del tema el Sr. Barak Obama. Al parecer, el expresidente, durante una conversación telefónica reciente, le dijo al Sr. Mamdani que su campaña a la alcaldía había sido “impresionante de ver”. Obama también le ofreció su ayuda al alcalde electo para afrontar los retos que le esperan a partir del próximo 1 de enero, cuando asuma el cargo.
No serán pocos, los retos. Gestionar una ciudad como Nueva York, que tiene un presupuesto anual de 115.000 millones de dólares y más de 300.000 empleados, es ya de por sí, obviamente, un reto. Pero, además, Mamdani ha prometido mucho en campaña. No lo digo como una crítica —su discurso me parece inspirador—, pero el alcalde electo, creo, se ha puesto el listón alto. Altísimo.
Mamdani quiere que Nueva York vuelva a ser una ciudad asequible para vivir. Y, para lograrlo, prometió med
La tradición mexicana del Día de los Muertos llegaba un año más a Barcelona el pasado domingo, 2 de noviembre, con una de sus manifestaciones más llamativas: el desfile de Catrinas. Los participantes salieron a mediodía del Teatro Poliorama, enfundados en trajes coloridos y luciendo espectaculares maquillajes. Un animado grupo de músicos los acompañó mientras recorrían el paseo de La Rambla entre un numeroso público. Una hora después, aproximadamente, la comitiva llegaba a la explanada del Centre d’Art Santa Mònica, donde se celebró la entrega de premios del concurso de disfraces.
El 2 de noviembre, en nuestro país, se celebra el Día de los Difuntos, y muchas personas llevan flores al cementerio. Es una ocasión solemne, triste. Personalmente, la verdad, agradezco el contrapunto festivo de un evento como el desfile de Catrinas. Me gusta la particular forma en que, según la tradición mexicana, los muertos nos visitan cada 2 de noviembre. Nos acompañan todo el día. Están en la cocina con nosotros mientras preparamos, quizá, una comida especial; la disfrutan a nuestro lado; después, por la tarde, a lo mejor salimos a dar un paseo juntos.
Me parece una agradable manera de recordar a quien
Juan Carlos I de Borbón, nuestro rey emérito, nos ha dado a los españoles un mes para que nos vayamos preparando. O quizá no es más que una estrategia de marketing. La cuestión es que, el pasado 5 de noviembre, se publicaron en Francia sus memorias, tituladas Réconciliation, y el próximo 3 de diciembre llegan a España.
La estrategia funciona. No sé si a los más jóvenes les interesa el tema, pero los demás españoles —monárquicos, republicanos, franquistas trasnochados, anacoretas…— estamos consumiendo vorazmente los avances del libro. Y queremos más. Personalmente, aborrezco a los Borbones, pero me estoy planteando, lo confieso, comprar Reconciliación. El emérito, hay que reconocerlo, nos tiene exactamente donde quería.
“Mi padre siempre me aconsejó que no escribiera mis memorias”, dice Juan Carlos en el texto promocional del libro. Los secretos de un rey, le advirtió su progenitor, deben permanecer “sepultados en la penumbra de los palacios”. ¿Por qué ha decidido revelarlos ahora el Borbón? Pues porque, al parecer, siente que le “roban” su historia. Y ha querido contarla con sus propias palabras.
Aunque muchos españoles, creo, tenemos al emérito por un vividor —amantes, safaris de caz
Que hablen de ti es la mejor publicidad —dicen—, no importa si bien o mal. Y la plataforma china de comercio electrónico Shein está decidida, parece, a comprobar los límites de esta afirmación. La primera vez que oí hablar de Shein fue el pasado mes de septiembre. Cuando saltó el escándalo de que la plataforma vendía ropa utilizando la imagen de un modelo extremadamente parecido al presunto asesino Luigi Mangione. Y la segunda ha sido por otra controversia incluso mayor: la venta online de muñecas sexuales con apariencia infantil. Repugnante.
Entretanto, numerosos medios han comentado las cuestionables prácticas de negocio del gigante chino del e-commerce. Le Monde, por ejemplo, informaba recientemente que, para “inundar el mercado con prendas de baja calidad a precios con los que nadie puede competir”, Shein estaría utilizando prácticas de competencia ilegal. Y métodos de fabricación altamente contaminantes y perjudiciales para los trabajadores. La compañía parece una auténtica perla.
El pasado miércoles, 5 de noviembre —el mismo día que Shein abría su primera tienda física en París—, el Gobierno francés anunció que había iniciado los trámites para suspender el acceso online a Shein
Ahora que he escuchado Lux, el nuevo trabajo de Rosalía, desearía no haber sabido nada —absolutamente nada— sobre el disco anticipadamente. Quisiera haber experimentado cada una de sus 15 canciones —18, en la versión física— con los oídos frescos; sin ningún tipo de expectativa sobre qué me iba a encontrar.
Antes de que el resto de los mortales tuviéramos acceso al disco, el New York Times ya lo había escuchado. Después, los presentadores de Popcast, el pódcast de música del periódico, se sentaron con Rosalía para una larga entrevista. Las palabras “arreglos orquestales” me provocan terror. Así que, cuando escuché en Popcast que Lux se había grabado con la Orquesta Sinfónica de Londres, me preocupé. Saber que, en el disco, Rosalía cantaba en 13 idiomas, solo hizo crecer mi preocupación.
Después escuché el disco. Y me pasé la mayor parte de los aproximadamente 50 minutos que dura con un nudo en la garganta… de lo bonito que es. Uno se olvida de si hay o no orquesta, ritmo de vals —como en la canción La Perla—, de fado —Memória—, o de rumba —La Rumba del Perdón—. O de si canta en árabe, alemán, ucraniano, o latín, entre otros idiomas. Las canciones, sin excepción, me parecieron simplem