Ahora me siento culpable por haber dejado de ver el Late Show de Stephen Colbert. Como cuando cierran un restaurante que supuestamente te encantaba, pero al que no ibas desde hacía tiempo.
Durante el programa del pasado jueves, 17 de julio, Colbert anunció que el Late Show, que lleva casi 33 años en antena, acabaría en mayo del próximo año. El presentador dijo que la CBS no iba a sustituirlo como presentador; el Late Show, sencillamente, dejaría de existir. Colbert no explicó el motivo de la cancelación del programa, pero, en un comunicado, la CBS aseguró que se hace por criterios “puramente económicos”.
Mucha gente lo duda. Hace unas semanas, Paramount, la compañía matriz de la CBS, acordó pagar 16 millones de dólares para resolver una demanda interpuesta por Donald Trump. Muchos, entre ellos la propia Paramount, consideran la demanda —relacionada con una entrevista a la exvicepresidenta y candidata presidencial Kamala Harris en la CBS— carente de mérito. ¿Por qué, entonces, pagar?
Pues probablemente porque Paramount —no es ningún secreto— necesita que la Administración Trump apruebe su adquisición por parte de la compañía Skydance Media. En vista de esto, durante el monólogo del La
Temática gánster. Una tarta decorada con billetes y pistolas. Una ruleta rusa. Mujeres jóvenes y atractivas a algunas de las cuales, al parecer, se había pagado por asistir. Un grupo de personas con enanismo.
Algunas de las cosas que sabemos sobre la extravagante fiesta de cumpleaños de Lamine Yamal las vimos en las imágenes y el vídeo difundidos por el propio futbolista. Otras las captaron las cámaras de periodistas y paparazzi apostados en el exterior de la finca donde se celebró el evento, cerca de Sitges. El resto lo han contado invitados a la fiesta. Al parecer, los asistentes — Youtubers, influencers, cantantes, jugadores de fútbol,…— tenían prohibido llevar móvil, pero eso no ha impedido que algunos hablaran.
“Las fiestas y los excesos de Neymar y Ronaldinho van a quedar en una anécdota”, comentaba estos días un internauta. La afición a la juerga de los dos exjugadores brasileños del F. C. Barcelona —que, por cierto, acaba de renovar a Yamal hasta 2031— es de sobra conocida. De todas formas, creo que tiene razón este internauta, porque, si Yamal organiza una fiesta así con 18 años, ¿qué hará cuando tenga 25?
Hace unos días, el conocido artista callejero Tvboy creó un mural en B
“Las fotografías no tienen, en principio, ninguna relación con la seguridad”, afirma Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen de Madrid. Ante esto, uno podría pensar que el Sr. Solana todavía no se ha enterado de lo ocurrido en la Galería de los Uffizi. El pasado 21 de junio, un visitante del museo florentino, mientras se preparaba para hacerse una foto frente al Retrato de Fernando de Médici, Gran Príncipe de la Toscana, de Anton Domenico Gabbiani, cayó hacia atrás y provocó daños en la obra.
Tras el incidente, Simone Verde, director de la Galería de los Uffizi, no ocultó su frustración con “el problema de los visitantes que acuden a los museos para crear memes o hacerse selfies”. Verde considera que se trata de un problema generalizado, y anunció que, para combatirlo, impondría “límites muy precisos” a la posibilidad de tomar fotografías en el museo.
El Sr. Solana, del Thyssen —que, por supuesto, debe ser muy consciente de lo ocurrido en Florencia hace unas semanas—, parece discrepar. Y no solo él, sino también otros representantes de destacados museos españoles entrevistados el pasado 12 de julio por Europa Press. La notable excepción es el Museo del Prado, que, desd
Lo principal, imagino, es sacarle rentabilidad política al tema. Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la Comunidad de Madrid, llevaba casi un año anunciando un nuevo servicio de atención para hombres víctimas de violencia sexual. Y hace unos días, como informaba Público el pasado 11 de julio, la Comunidad sacaba finalmente el contrato del servicio a licitación, con un presupuesto anual de aproximadamente 464.000 euros.
En abril, durante una rueda de prensa, le preguntaron al consejero de Presidencia, Justicia y Administración de Madrid, Miguel Ángel García Martín, por qué se asignaba un presupuesto similar a atender a hombres y mujeres, cuando casi el 90 % de las víctimas de agresiones sexuales eran —y son— mujeres. “Acabo de caer, a través de su pregunta, en un asunto del que no les he informado”, respondió García. “Hoy hemos acordado invertir 1,7 millones de euros en el centro de atención para mujeres víctimas de violencia sexual”.
En su momento, la surrealista respuesta del consejero García nos dejó a todos algo confundidos. Posteriormente, sin embargo, se ha sabido que los 1,7 millones de euros eran el presupuesto asignado al centro de atención a mujeres —creado en 2009— para un p
Siempre he admirado las falsificaciones, no puedo evitarlo. Las buenas falsificaciones. El trabajo minucioso de quien crea. Por ejemplo, un billete falso, o una copia de un cuadro, casi imposibles de distinguir del original. Un artículo publicado en la revista Nature el pasado 11 de julio me hizo pensar en ello.
Siguiendo los pasos de un reportaje aparecido recientemente en la revista Nikkei Asia, Nature reportó haber encontrado 18 estudios científicos pendientes de publicación con mensajes ocultos. Con frecuencia, estos mensajes estaban escritos con letras blancas, o increíblemente pequeñas, que los hacían invisibles al ojo humano. Utilizando una fuente de tamaño minúsculo, y de color blanco, los tres autores de un estudio mencionado por Nature lograron incrustar 186 palabras, nada menos, en el lugar que normalmente ocuparía un solo espacio en blanco.
¿Por qué molestarse en incluir estos mensajes, si son invisibles al ojo humano? Pues porque, como explica Nature, aunque nosotros no podamos verlos, las máquinas sí pueden. Y, cual estudiante tramposo que recurre al ChatGPT para hacer los deberes, al parecer hay investigadores que utilizan herramientas de inteligencia artificial para r