No está nada claro que la guerra arancelaria que Donald Trump ha declarado a numerosos países vaya a ser beneficiosa, en última instancia, para los propios ciudadanos estadounidenses. De hecho, existen indicadores económicos que señalan que ya hay claros signos de desaceleración en la economía de Estados Unidos. Sin embargo, más allá de las posibles ventajas o desventajas que pueda traer consigo esta impredecible contienda, hay algo que parece haber quedado suficientemente claro: la voluntad del presidente estadounidense de imponerse en las diversas mesas de negociación. Pareciera que la principal motivación que guía a Donald Trump es la de demostrar quién lleva las riendas en todo momento.
Lo ocurrido en relación a la Unión Europea resulta bastante sintomático. El líder estadounidense se ha dado el gusto de humillar a Bruselas al imponer, desde principios de este mes, un arancel general del 15% a todas las importaciones provenientes de la Unión Europea, amenazando además a Bruselas para que no impusiera contramedidas o aranceles recíprocos. Bruselas decidió no reaccionar. Esta actitud de sumisión y cobardía ha sido fuertemente criticada por muchos socios europeos, quienes observan
Grok, el asistente virtual de xAI, una de las empresas de Elon Musk, se ha hecho célebre por divulgar comentarios antisemitas. Por su parte, Gemini, el chatbot de Google, hace unos meses recomendó a un usuario suicidarse por ser "una carga para la sociedad". Y hace apenas unos días, ChatGPT también fue noticia por incitar a los internautas a romper sin miramientos con sus parejas sentimentales... Tomando en cuenta que estos asistentes virtuales están comenzando a sustituir a los psicólogos y terapeutas tradicionales, el futuro se presenta bastante inquietante. No cuesta mucho entender por qué la salud mental de millones de personas, ya de por sí bastante perjudicada, debido, entre otras cosas, a tantas horas de exposición a las redes sociales, está en peligro. Más bien al contrario. Por no hablar de los cientos de deepfakes y fake news que, gracias a los espectaculares avances de la Inteligencia Artificial, se difunden cada día con plena libertad por las redes. Y es que, para numerosos expertos, la IA ha dejado de ser un motivo de esperanza, para convertirse en un problema.
Los programadores aseguran que incidentes como los que os he mencionado se irán resolviendo poco a poco. Sin
Según varias investigaciones científicas, el promedio del coeficiente intelectual de la humanidad, por primera vez desde que se hacen este tipo de mediciones (y probablemente desde la aparición del Homo sapiens), está disminuyendo. ¿Cuál es la razón de que se haya interrumpido, desde hace algunos años, el que había sido un constante y progresivo incremento en nuestros niveles de inteligencia, y de que incluso estos niveles ahora estén decayendo? Algunos científicos sugieren que la causa, muy probablemente, tenga mucho que ver con la eclosión de los teléfonos inteligentes y de las redes sociales, un fenómeno que habría fomentado cierta pasividad en nuestra actividad cerebral. Y aunque aún es muy pronto para asegurarlo, tal vez la actual revolución de la Inteligencia Artificial, y sobre todo la irrupción de los chatbots y demás asistentes virtuales, terminen empeorando aún más la ya preocupante situación. Por ejemplo, varios estudios recientes han hallado que los alumnos universitarios que suelen utilizar cotidianamente ChatGPT han visto mermadas no sólo sus capacidades de comprensión, sino también las de memoria. Por su parte, el Instituto Tecnológico de Massachusetts alertó hace po
Tengo un buen amigo aquí en España que, desde hace unos años, cuando llega el calor veraniego, expresa la misma queja una y otra vez. Él, que sufre de "ecoansiedad" (un trastorno mental en alza en muchos países), siempre protesta cada vez que alguien, al superar los termómetros los 30 grados centígrados, utiliza el término "ola de calor". Lo cual, evidentemente, es cada vez más frecuente. Mi amigo suele argumentar con cierta exasperación: "¿Cómo se puede seguir hablando de olas de calor cuando la mayor parte del verano estamos sufriendo altísimas temperaturas? ¿Cuándo la gente comenzará a entender que no se trata de breves y esporádicos períodos de calor infernal, sino que éstas son las nuevas temperaturas ya normalizadas? Más bien tendríamos que empezar a hablar de «breves olas de frescor»".
Tengo que admitir que quizá mi amigo tenga algo de razón. Tal vez aún no nos hemos habituado a la nueva realidad, producto del calentamiento global, y seguimos empleando conceptos del pasado. En este preciso momento, estamos soportando, desde hace ya más de diez días, temperaturas que rondan los 40 grados en gran parte del territorio español. Y aún no está claro cuándo podrán comenzar a descend
Tengo una linda y divertidísima sobrina de doce años que pareciera no hacer otra cosa en la vida que cantar y bailar todas las canciones de Aitana. Cada vez que llego de visita a la casa de mi hermana, la chiquilla me recibe realizando alguna de las tantas coreografías de la artista barcelonesa. Y es que mi sobrinita pareciera formar parte del equipo de bailarines profesionales de Aitana. Yo, que no soy precisamente una entusiasta de los ritmos musicales juveniles, al menos agradezco que no se trate de reguetón, el género que parece haber conquistado los corazones de casi todos los chavales.
Y como mi sobrina, también hay miles y miles de muchachas (y también muchachos, claro, pero muchos menos) en toda España. Aitana es, sin ninguna duda, la artista del momento. Algunos ya la han catalogado como la Taylor Swift española. Un mote que no tiene nada de casual, pues Aitana ha reconocido en más de una ocasión la gran admiración que siente por la diva estadounidense, e incluso se la ha visto cantando a todo pulmón en algún concierto de Swift.
Aitana está disfrutando de su mejor momento profesional. Su gran dedicación a lo largo de los últimos años está siendo recompensada. Esta estrella