“Este es un excelente lugar para hacer negocios”, dijo en abril J.D. Vance, el vicepresidente de Estados Unidos, durante un evento en Jaipur, India. No solo eso, sino que la relación entre los dos países era “una colaboración donde ambas partes ganan”. “Y lo seguirá siendo durante mucho, mucho tiempo”, remató Vance.
Cuatro meses después, la Administración Trump ha impuesto unos aranceles del 50 % —que entraron en vigor el pasado 27 de agosto— sobre las importaciones indias. Nadie duda que unos aranceles de esta envergadura tendrán repercusiones sobre la economía india. Kirit Bhansali, por ejemplo, el presidente de una destacada asociación del sector de la joyería, declaraba recientemente a la CBC que “la industria entera está traumatizada”. Los joyeros no son, por supuesto, los únicos que están preocupados en India. Y, sin embargo, los bancos Morgan Stanley y Citigroup estiman que los aranceles reducirán en menos de un punto porcentual el crecimiento económico de India, proyectado en un 6,5 por ciento anual.
Las consecuencias económicas que tendrán estos aranceles son, en todo caso, inciertas, pero otras cosas sí que están claras. Por ejemplo, que la Administración Trump no tiene pal
Hace poco, en una biblioteca pública de mi barrio, me quejé de que tenían el aire acondicionado demasiado fuerte. La bibliotecaria me respondió, con cierta brusquedad, que el edificio era un refugio climático. Ahora, cuando voy me pongo pantalones largos y camisa, y ya no paso frío. El problema es que, de camino a la biblioteca, con la ropa de más me abraso de calor al sol.
María José Caballero, directora de campañas de Greenpeace España, hablaba de ello hace unos días durante una entrevista con El Faro de Vigo. No de mis pantalones largos en pleno verano, sino de los llamados “desplazamientos confortables”: que uno pueda caminar por la sombra para llegar a un refugio climático o a sus quehaceres diarios.
Debería estar contento, en todo caso, de que en mi ciudad haya refugios climáticos. Justamente Greenpeace publicaba a finales de julio el informe Ciudades al rojo vivo: refugios climáticos y desprotección frente al calor extremo en España. El informe alerta de que, en un verano durante el cual se han registrado ya más de 1.800 muertes por calor extremo, solo 3 de cada 10 capitales de provincia españolas tienen una red de refugios climáticos.
A veces uno se pregunta a qué estamos espe
Los padres de Adam Raine creen que, de no ser por ChatGPT, su hijo todavía estaría vivo. El pasado 11 de abril, Maria Raine, la madre de Adam, encontró el cuerpo sin vida del joven dentro del armario de su dormitorio, en el que se había ahorcado. Adam había pasado una época difícil y, sin embargo, parecía estarla superando. Su rendimiento escolar había mejorado, iba al gimnasio con su hermano mayor, incluso había comenzado a hacer artes marciales. Después llegó el suicidio. Matt, el padre de Adam, pensó que quizá encontraría alguna pista en el teléfono móvil de su hijo… y no se equivocaba.
Como comentaba el New York Times el pasado 26 de agosto, el teléfono tenía instalada la app de ChatGPT. Entre las conversaciones que Adam había mantenido con el chatbot, había una titulada “Cuestiones de seguridad en el ahorcamiento”. Horrorizado, el Sr. Raine descubrió que su hijo había estado discutiendo su suicidio durante meses con ChatGPT.
En uno de sus últimos mensajes, Adam compartió con el chatbot la foto de una soga colgada en su armario. “Estoy practicando, ¿está bien?”, le dijo el joven a ChatGPT. “No está nada mal”, respondió la máquina. “¿Podría aguantar el peso de una persona?”, conti
Parece adecuado que las fiestas de Gràcia acaben con la descarga emocional del correfoc. Diablos, dragones y otras figuras del bestiario fantástico se entremezclan con los miembros más atrevidos del público bajo las chispas de los fuegos pirotécnicos. Atrás queda una semana intensa, con más de 900 actividades que, cada año, del 15 al 21 de agosto, transforman la vida de este barrio barcelonés.
Vecinos e instituciones preparan con meses de antelación la Festa Major de Gràcia, una de las celebraciones más importantes de Barcelona. Una fiesta que tiene ya más de 200 años de historia. Castellers, conciertos, actividades gastronómicas, talleres infantiles… Y, por supuesto, el esperado concurso de decoración de calles, una de las actividades que más gustan y que más visitantes atraen. Este año ganó el concurso la calle Progrés con la propuesta Progrefoc, un homenaje a la cultura del fuego y la pirotecnia festiva.
El espíritu rebelde y combativo de Gràcia estuvo presente, como cada año, en las fiestas. Pudo sentirse con especial intensidad, como es habitual, durante el pregón, en esta ocasión a cargo de la escritora e historiadora del arte Maria Garganté. Laia Bonet, la regidora del Ayuntam
Una niña palestina cantando la canción que quería para su funeral. Así de desgarradora fue la grabación que Liam Cunningham compartió el pasado 31 de agosto en el puerto de Barcelona, antes de unirse a una flotilla de barcos que zarpaba con ayuda humanitaria hacia Gaza. El actor —conocido, entre otros, por su papel de Sir Davos en Juego de Tronos— comentó emocionado que la niña, Fátima, murió la semana pasada.
“Alguien va a cantar esa canción sobre el cadáver de la niña. Por eso estoy en esta mesa, y por eso nuestra flotilla es importante”, dijo Cunningham. Unas 5.000 personas, según la Guardia Urbana, despidieron en la capital catalana a Cunningham, a políticos como Ada Colau, la exalcaldesa de Barcelona, y a activistas como Greta Thunberg, que se embarcaron el pasado domingo rumbo a Gaza. Unas horas después, las decenas de barcos que integran la Global Sumud Flotilla tuvieron que volver a puerto por el mal tiempo, pero prometieron reanudar la navegación lo antes posible.
La Global Sumud Flotilla, una misión internacional con participantes de 44 países, intentará romper el bloqueo israelí de Gaza, y abrir un corredor humanitario para permitir la entrada de agua, comida y medicinas a