El Diario de Ernesto Madero
Capítulo 26 – Capullo de papel
Uno de mis horarios decía lo siguiente: A las diez y media, literatura española, luego un breve descanso, algo de comer y a la una repasar mis notas para el examen de historia a las cuatro. Estaba escrito en un papel y fijado con un alfiler a un tablero de corcho que colgaba sobre mi escritorio. Era el único lugar donde no corría peligro de perderse entre los cientos de otros papeles que cubrían el suelo de mi cuarto como una delgada capa de nieve.
También en este tablero había una foto de mi familia, un calendario, un dibujo que hice de las pirámides de Tenochtitlán, una foto mía con Gabriel e Itzel del día que fuimos a Teotihuacán, y un trozo de papel rojo donde estaba escr