Meditación para principiantes
Episodio 8: Meditando con amor y cariño
En el episodio de hoy, vamos a descubrir una forma de meditación que se viene usando desde hace siglos para despertar un estado de compasión hacia nosotros mismos, y hacia los demás. Si practicas a menudo, serás capaz de entrar en este estado de compasión trascendental a la hora de afrontar situaciones difíciles. Este tipo de meditación también te puede ayudar a sanar viejas heridas, o dar cierre a conflictos del pasado que te siguen atormentando hasta el día de hoy.
Empecemos por encontrar una posición cómoda para meditar. Puedes sentarte en una silla o en el piso, o recostarte donde sea. Cualquier posición sirve, siempre y cuando tu espalda permanezca relativamente recta, puedas respirar con facilidad y puedas mantenerte quieto a lo largo de este ejercicio.
Cuando estés listo, empieza a llevar tu atención hacia la respiración. Toma nota de las sensaciones corporales que se producen al inhalar, y al exhalar.
No intentes controlar la respiración. Sólo observa. Tu cuerpo sabe lo que hace.
Cierra tus ojos lentamente.
~
En tu próxima inhalación, imagínate a ti mismo meditando aquí y ahora.
Re